La comunidad educativa está integrada por los docentes, las familias de los alumnos (AMPA), los propios alumnos y alumnas y el PAS. Personalmente, considero que para que la comunidad educativa funcione adecuadamente y sea auténtica, es imprescindible que todo el conjunto de personas que la componen trabajen de forma unida y en colaboración, con el único objetivo común de educar, y por consiguiente, garantizar una educación de calidad y el bienestar de los estudiantes. El centro de esta comunidad es el individuo, el cual aspira a la instrucción y a una educación integral por lo que, igualmente, es fundamental que la relación existente entre estos agentes sea estable y complementaria.
Ante esto, es necesario hacer una reflexión, ya que en la actualidad, la escuela y su labor no es respetada por el resto de la comunidad, lo que tiene un fuerte impacto negativo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, y se ha evidenciado en numerosos casos. Desde mi punto de vista, esto podría deberse a que la estructura de la comunidad educativa es más compleja de lo que parece y cada sector que la conforma se ve afectado y condicionado por factores externos a la propia acción educativa. Por un lado, la sociedad no mantiene un vínculo sólido con la escuela, ya que muchos gobiernos impulsan leyes y políticas educativas, que alteran los derechos del centro escolar y los programas del mismo. Por otro lado, cabe destacar que el núcleo familiar, como principal educador de sus hijos, los cuales van a ser posteriormente educados en el colegio y en la sociedad, debe participar activamente en actividades escolares y adoptar la función de gestión y control en las instituciones escolares. Sin embargo, esto requiere de una propuesta por parte tanto de los centros educativos como de la sociedad y de los gobiernos, de unos medios, mecanismos y espacios para ello.
Respecto a la relación maestro-alumno, afirmo que debe ser en todo momento bidireccional y basada en una mutua comunicación para que la cadena de la comunidad educativa fluya y funcione correctamente, y sobre todo, asegure la verdadera educación. El docente tiene que mostrar respeto, seguridad, confianza, serenidad, comprensión y una actitud positiva hacia los escolares, y que esto sea recíproco.
Como conclusión, sostengo que es necesario acabar con la conflictivad escolar existente, que dificulta la educación y que de igual modo, se debe velar por lograr una convivencia escolar que prepare a los individuos para vivir social y democráticamente.

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