La televisión es un medio de comunicación muy influyente en la vida de los niños y también de las personas adultas que forman parte de su entorno cercano. Con el paso del tiempo, este medio se ha ido convirtiendo en un elemento esencial en la rutina de las personas, y destaca que repercute en gran medida en la educación de los niños y de las niñas, puesto que captan una gran cantidad de información procedente de ella y de igual manera, quita tiempo a otras actividades como el trabajo escolar o el desarrollo social, entre muchas otras.
Desde mi punto de vista, la televisión y un uso adecuado de la misma en dicho ámbito, conlleva muchos aspectos positivos, ya que mejora la productividad y la eficacia, activa la atención y el interés del alumnado y amplia sus experiencias, introduce innovaciones, fomenta la autonomía, etc.
Propongo que se puede recurrir a programas educativos infantiles de televisión o a diversos materiales televisivos, para llevar a cabo en las escuelas estrategias didácticas novedosas, intentando además en todo momento que los escolares desarrollen una actitud crítica ante lo que visualizan en este medio, con la colaboración de las familias. Algunas de las actividades que pueden plantearse haciendo uso de este instrumento son, por ejemplo, el planteamiento de debates con televisión o ver películas adaptadas, entre otras.
En conclusión, puedo afirmar que es una herramienta con una gran utilidad y que ofrece un gran abanico de posibilidades para trabajar distintas temáticas y contenidos del currículo en el aula, así como para complementar conocimientos o información de la que se dispone.
Joan Ferrés (1998): “una escuela que no enseña a ver televisión es una escuela que no educa”

No hay comentarios:
Publicar un comentario